Cada colección empieza con una historia
La arquitectura y los viajes como punto de partida creativo
En Lo de Manuela, una colección no comienza con un producto. Comienza con un lugar, una arquitectura o una historia capaz de despertar nuestra imaginación.
El equipo de Dirección Creativa estudia y propone espacios con algo especial que contar: edificios vinculados a una época, interiores con carácter y escenarios capaces de reflejar nuestro ADN artesanal. La arquitectura no funciona únicamente como fondo para presentar una colección. Es el punto de partida que determina los colores, los tejidos, los estampados, las piezas y también la manera de fotografiarlas.
Trabajamos a partir de referencias muy distintas. Podemos inspirarnos en los estampados y el pensamiento decorativo de William Morris, en la arquitectura de Le Corbusier, en un palacio modernista de Barcelona, en un hotel histórico junto al Mediterráneo o en un antiguo llaüt.
Nunca abordamos estas influencias de forma aislada. Las conectamos, las reinterpretamos y las situamos dentro de un escenario que nos permita construir un relato completo. Cada colección debe reflejar una mirada contemporánea, pero también hablar de viajes, arquitectura, cultura y belleza.
La arquitectura como punto de partida
En Petit Palace partimos de una historia de amor ambientada en un palacio modernista. Nos inspiramos en esas joyas arquitectónicas que forman parte de la identidad de Barcelona y construimos toda la colección alrededor de ese universo.
Cada estancia, cada detalle y cada tejido ayudaban a trasladarnos a aquel momento. La arquitectura del edificio marcaba las proporciones, la luz, los colores y la forma de presentar las piezas. No se trataba simplemente de fotografiar una colección en un lugar bonito, sino de conseguir que producto y espacio parecieran haber sido pensados juntos.

Nuestra última colección de blancos siguió un planteamiento similar. Se presentó en un edificio profundamente mediterráneo, de arquitectura novecentista, como homenaje al Año de la Arquitectura en Barcelona.
La luz, las proporciones y el carácter del espacio encajaban de manera natural con nuestros linos y algodones. A partir de esa arquitectura recreamos una interpretación del glamour de los años cincuenta. El cliente no solo descubría los productos en un entorno excepcional, sino que entraba en la historia y en la época que queríamos evocar.
Del Mediterráneo a los grandes hoteles
No todas las colecciones de Lo de Manuela están vinculadas a un lugar geográfico concreto, pero todas parten de un espacio, una arquitectura o una forma de vivir.
El Mediterráneo, y especialmente la Costa Brava y S’Agaró, ha sido una de nuestras grandes referencias. Su luz, sus colores, las casas abiertas al paisaje, los hoteles históricos y la relación entre los interiores y el mar forman parte de nuestro imaginario.
En otras ocasiones, la inspiración puede proceder de un gran hotel europeo, de un palacio modernista, de un barco tradicional o de una época determinada.
En la colección Sailing, por ejemplo, nos inspiramos en el mar y en la tradición de los llaüts mediterráneos. Más que reproducir un destino de manera literal, nos interesa captar aquello que lo define: su arquitectura, su historia, sus colores, sus materiales y su manera de vivir.
Después trasladamos todos esos elementos a nuestros tejidos y productos para que cada colección se convierta también en una forma de viajar.
