Cuando llega el verano al Mediterráneo, los colores brillan más. Los azules se vuelven más profundos, los amarillos más luminosos, los verdes más intensos y los naranjas se mezclan con la luz cálida de los atardeceres junto al mar.
Summer Breeze / Mesa para dos
A lo largo de la costa aparecen las sombrillas de rayas y las casetas de baño de colores, pequeñas joyas que han resistido el paso del tiempo y que siguen recordando la esencia más auténtica del Mediterráneo. Son tradiciones que permanecen vivas, haciendo de este rincón del mundo un lugar único, donde la belleza convive con la memoria.
Inspirados por esa explosión de color, imaginamos tres escenas, tres momentos, tres historias.
La tercera pertenece a una noche de verano. Una mesa romántica que mira hacia las estrellas, iluminada por la luz tenue de las velas. Dos enamorados alargan la cena sin mirar el reloj compartiendo confidencias, recuerdos y promesas. El mar escucha, cómplice, mientras la noche avanza despacio y convierte ese instante en un recuerdo para siempre.
Todas esas historias podrían ocurrir en La Taverna de Mar, un lugar con historia que, a lo largo de los años, ha evolucionado hasta convertirse en un referente de S'Agaró y de la Costa Brava. Un rincón que representa la esencia de las playas más bellas del Mediterráneo y donde cada mesa guarda una emoción distinta.
Cuando llega el verano al Mediterráneo, los colores brillan más. Los azules se vuelven más profundos, los amarillos más luminosos, los verdes más intensos y los naranjas se mezclan con la luz cálida de los atardeceres junto al mar.
A lo largo de la costa aparecen las sombrillas de rayas y las casetas de baño de colores, pequeñas joyas que han resistido el paso del tiempo y que siguen recordando la esencia más auténtica del Mediterráneo. Son tradiciones que permanecen vivas, haciendo de este rincón del mundo un lugar único, donde la belleza convive con la memoria.
Inspirados por esa explosión de color, imaginamos tres escenas, tres momentos, tres historias.
La tercera pertenece a una noche de verano. Una mesa romántica que mira hacia las estrellas, iluminada por la luz tenue de las velas. Dos enamorados alargan la cena sin mirar el reloj compartiendo confidencias, recuerdos y promesas. El mar escucha, cómplice, mientras la noche avanza despacio y convierte ese instante en un recuerdo para siempre.
Todas esas historias podrían ocurrir en La Taverna de Mar, un lugar con historia que, a lo largo de los años, ha evolucionado hasta convertirse en un referente de S'Agaró y de la Costa Brava. Un rincón que representa la esencia de las playas más bellas del Mediterráneo y donde cada mesa guarda una emoción distinta.