Colección: Básicos de cama: Lino lavado

Un tejido con historia

Un buen lino se reconoce desde lejos, porque cae con elegancia de una cama después de cubrir su edredón esponjoso cuando es sábana o throw.

El lino sabe caer, y así lo ha demostrado a lo largo de la historia, rubricando papeles rotundos e imprescindibles desde que fuera rey de los básicos para vestir a Cleopatra y los egipcios, desde que ocupara el puesto del papel, hasta que éste fuera descubierto, como base para la escritura durante siete siglos, o se convirtiera en lienzo para los pintores del Renacimiento, empezando por Tiziano.

La fibra protagonista

Después de recorrer la historia con semejante peso, ha llegado a nuestras manos. Lo hemos trabajado con el cuidado que merece y lo hemos elevado al lugar que ocupa entre

nuestros básicos.

El lino lavado conserva la fuerza de la fibra natural, pero gana suavidad con el proceso de lavado. Mantiene su textura, su cuerpo y esa caída que lo hace reconocible en la cama.

Marfil, beige y color

En marfil, beige o en algunos de nuestros colores más bellos, el lino lavado se instala en la cama y en la piel con una naturalidad difícil de imitar.

Son tonos que permiten vestir el dormitorio desde una base luminosa y fácil de combinar, o introducir color sin perder la fuerza del tejido.

Sábanas, fundas y throws

En sabanas, fundas nórdicas, fundas de almohada o throws, el lino lavado se convierte en un básico imprescindible.

Es un tejido pensado para vestir la cama con textura y presencia, para combinar con algodón, terciopelo o cojines estampados, y para formar parte de esos básicos que no

pasan de moda.