Haute Bohemian
HAUTE BOHEMIAN
Cumplimos diez años. Diez años en los que Lo de Manuela ha ido creciendo a través de las historias que hemos querido contar.
A lo largo de estos diez años, ese recorrido se ha ido construyendo también a través de la arquitectura, el cine, la literatura y de todas aquellas historias que nos han acercado a otras épocas y a otros lugares. En el fondo, siempre ha habido una misma búsqueda: la belleza como aquello capaz de inspirarnos. Esa búsqueda nos ha acompañado desde el principio y ha ido dejando su huella en cada pieza de cada una de nuestras colecciones. Porque escoger y presentar a lo largo de estos años, una historia o un lugar, ha sido siempre un gesto de acercamiento a través de nuestros objetos.

María Belmonte habla en su libro Los peregrinos de la belleza de aquellos viajeros de los siglos XVIII y XIX que recorrían Italia y Grecia atraídos por el mundo clásico, su arte y su arquitectura. A aquel recorrido se le llamó Grand Tour: una experiencia de conocimiento, formación y descubrimiento.

Durante estos diez años, Lo de Manuela también ha querido ser un peregrino de la belleza. Cada colección ha sido una etapa de nuestro propio Grand Tour: un recorrido por lugares, épocas e historias distintas que han ido enriqueciendo y dando forma a la marca.
Hemos viajado al Serengeti, atravesando el Parque Nacional, hogar y paso migratorio de cientos de miles de animales. Manuela lo describía así: “Si cierro los ojos, todavía puedo verlos dibujados sobre el horizonte rojo de Tanzania: una imagen de una belleza difícil de olvidar y uno de los grandes espectáculos de la naturaleza.”


Después llegamos a Petrópolis, en Brasil, siguiendo la historia de Elizabeth Bishop, su maravillosa poesía, y de Lota de Macedo Soares, con su extraordinaria sensibilidad para la arquitectura. Metal y piedra en perfecto equilibrio, abiertos al paisaje. Así nos enamoró su casa: una construcción en absoluta sintonía con la naturaleza, hasta el punto de que los guacamayos parecen reclamarla como propia. Y quizá por eso mismo la hacen aún más hermosa. Allí, arquitectura, paisaje y vida terminaron formando parte de una misma historia de amor.

En el Orient Express quisimos recuperar el viaje en su momento de mayor esplendor, cuando desplazarse significaba también entrar en contacto con otros ritmos, otras ciudades y otras formas de vivir. Nuestro recorrido comenzaba en Estambul, la antigua Constantinopla, cruce de Oriente y Occidente, donde los sentidos parecen ocuparlo todo: los colores, los aromas, las texturas, la mezcla de culturas. Después llegaban París, elegante y sobria, y Londres, fiel a sus tradiciones y a esa manera tan particular de conservar el pasado dentro de la vida cotidiana.

California, la tierra de Calafia, el lugar donde la arena y la tierra le ganan la guerra a todos los elementos; donde el arte y el cine entran por cada poro de la piel y las siluetas de los cardos y las flores se mezclan en cada paisaje del desierto. Los caballos Mustang recuerdan una historia de resistencia y libertad, y el halcón Harris nos invita a mirar ese mismo paisaje desde el cielo. Con su vuelo ligero y preciso, sobrevuela la arena y la vegetación y transforma por completo la perspectiva del desierto

También hemos recorrido siguiendo otras huellas: Berlín, Londres y Barcelona nos permitieron acercar la Bauhaus, William Morris y el Modernismo; mundos diferentes unidos por una misma confianza en el arte, la artesanía y la capacidad de los objetos para transformar una casa.



También hemos recorrido siguiendo otras huellas: Berlín, Londres y Barcelona nos permitieron acercar la Bauhaus, William Morris y el Modernismo; mundos diferentes unidos por una misma confianza en el arte, la artesanía y la capacidad de los objetos para transformar una casa.

De ahí nace Haute Bohemian.
Haute Bohemian no parte de un único lugar, sino de la suma de todo lo vivido y descubierto a lo largo de estos diez años. Todas esas historias las hemos contado a través de nuestros tejidos, de sus texturas, sus colores, sus bordados y sus estampados. Ahora reunimos ese recorrido en una sola colección y en un mismo lugar.

Para presentar Haute Bohemian elegimos la casa de Toni Espuch. Admiramos desde hace mucho su trabajo como interiorista y, especialmente, su mirada: esa capacidad de reunir objetos, épocas, obras y procedencias muy distintas sin que nada pierda su identidad.
Toni también ha hecho su Grand Tour por el mundo. Su casa está llena de piezas, recuerdos y referencias reunidas a lo largo del tiempo, cada una con una historia y un origen distintos. Todo convive con equilibrio y criterio, realzando la personalidad de cada objeto.
Por eso nos parecía el escenario perfecto para esta colección. Haute Bohemian encontró allí un lugar natural, rodeada de objetos que también hablan de viajes, memoria y belleza.

Para presentar Haute Bohemian elegimos la casa de Toni Espuch. Admiramos desde hace mucho su trabajo como interiorista y, especialmente, su mirada: esa capacidad de reunir objetos, épocas, obras y procedencias muy distintas sin que nada pierda su identidad.
Toni también ha hecho su Grand Tour por el mundo. Su casa está llena de piezas, recuerdos y referencias reunidas a lo largo del tiempo, cada una con una historia y un origen distintos. Todo convive con equilibrio y criterio, realzando la personalidad de cada objeto.
Por eso nos parecía el escenario perfecto para esta colección. Haute Bohemian encontró allí un lugar natural, rodeada de objetos que también hablan de viajes, memoria y belleza.

